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Trabalenguas muy difíciles para los más valientes

“De balas habla Alba, de balas Alba habló.
Si de balas no habla Alba, de balas y de Alba hablo yo.”
“Niña ñoña
Niña ñoña añoñada,
Añoñado niño ñoño.”
“Ferrocarrilería
Fui a la ferrocarrilería
y el ferrocarrilero me dijo
que ferrocarriles no había.”
“Favores
Favor con favor se paga,
favor con favor pagaré,
me favoreciste y te favorezco,
favoreciéndome te favoreceré.”
“Las tablas de mi balcón mal entablilladas están.
Llamen al entablillador que las desentablille y las vuelva a entablillar.”
“Comí chirimoya y me enchirimoyé,
para desenchirimoyarme, ¿ chirimoya comeré?”
“Un trabalengüista que bien sabe trabalengüisar,
creó un trabalenguas que nadie puede destrabalengüisar.”
“Una cacatrepa con cuatro cacatrepitos,
cuando la cacatrepa trepa,
trepan los cuatro cacatrepitos.”

Existen tantos trabalenguas en el mundo que es fácil perder la cuenta. Entre todos ellos los que más destacan son los que son muy difíciles, porque suponen un gran reto para aquellos que quieren superarse. Este tipo de textos que son más complicados sirven tanto para niños como para adultos, motivo por el cual es habitual recitar algunos de ellos a lo largo de la vida. Es importante reseñar que los trabalenguas muy difíciles tienen un carácter didáctico añadido, puesto que no solo son beneficiosos para mejorar la pronunciación, también sirven para asentar las lecciones que ya se han aprendido anteriormente. Recitar con soltura un trabalenguas difícil no es una tarea rápida, requiere su tiempo, aspecto por el cual este tipo de trabalenguas son un desafío muy grande para aquellos a los que les gusta este arte lingüístico.

¿Por qué existen los trabalenguas muy difíciles?

Todo lo que se presenta complicado tiene una base mucho más sencilla, pero para llegar hasta ella hay que entender el porqué nacen este tipo de trabalenguas. Hay que tener en cuenta que estos textos se utilizan desde hace mucho tiempo, por lo que se cree que ha sido durante años un método educativo perfecto para enseñar a los pequeños. Los expertos aseguran que al principio los trabalenguas eran más sencillos, aunque siempre con ese toque de dificultad que les caracteriza, sin embargo debido a que resultaban muy efectivos a medida que pasaba el tiempo los textos se fueron enrevesando. No hay nada más que ver los tres ejemplos que se han elegido para esta guía. Todos ellos complicados de decir, que guardan en su interior una excepcional enseñanza de la lengua y, en mayor parte, de la pronunciación de los fonemas.

Los trabalenguas difíciles nacen con el objetivo de asentar los conocimientos lingüísticos que se obtuvieron en una primera fase educativa y así ir añadiendo fonemas para que los niños y no tan niños adquieran una mayor destreza a la hora de leer y de hablar. Hoy en día cada vez se utilizan más los trabalenguas con este fin, convirtiéndose en una gran herramienta para educar adecuadamente la dicción en los más pequeños.

Más versiones de los trabalenguas

Teniendo en cuenta que los trabalenguas se utilizan desde épocas insospechadas, no es de extrañar que se hayan expandido por el mundo y se conozcan en prácticamente todos los rincones del planeta. Sin embargo, aunque el objetivo de los trabalenguas en las diferentes regiones siempre sea el mismo, no hay que olvidar que la comunidad de hablantes es muy variada y por tanto sus trabalenguas también lo van a ser. Estas diferencias se pueden notar más si se comparan textos en español y textos en castellano latino. Aunque la base siempre es el mismo idioma, hay que darse cuenta que muchas palabras no son igualmente utilizadas, otras tienen connotaciones distintas e incluso hay términos que son casi inexistentes en ciertas regiones.

Si se ponen de ejemplo los trabalenguas de arriba se puede empezar hablando del de Marichucena. Sin duda, este nombre es típicamente español, un término utilizado desde hace años, por lo que es más que probable que este trabalenguas no se conozca en Sudamérica. Por otro lado, en el segundo ejemplo el término “chiripiorca” suena más a castellano latino. Aunque no existe en realidad, en España cuando se inventan términos de este estilo no suelen tener estas terminaciones. Y finalmente aparece el tubo de Juan, un trabalenguas que utiliza palabras comunes de ambas regiones y que apenas presenta diferencias notables.

Trabalenguas muy dificiles

¿Son beneficiosos los trabalenguas muy difíciles?

Todos los trabalenguas cuentan con sus propios beneficios, pero en el caso de hablar de los que son muy difíciles las aportaciones pueden ser aún mayores. Tan solo hay que ver los ejemplos elegidos para darse cuenta de que con estos trabalenguas la pronunciación mejorará bastante, siempre que se consiga decir con total claridad. Así, en el primer ejemplo es evidente que el fonema que se quiere trabajar es la combinación de “c” y “h”. La famosa “ch” ya extinta en el idioma es una de las más complicadas para los niños, puesto que es difícil colocar los labios y la lengua adecuadamente para que salga el mejor sonido. Para conseguir que la pronunciación sea perfecta se combinan una serie de palabras que tienen en común esa “ch”, lo que provoca a menudo bastantes errores.

Por su parte, el segundo ejemplo es el clásico trabalenguas que cuenta con palabras inventadas que combinan sílabas que provocan confusión. Principalmente aquí se trabaja para que se entienda bien que “chiripiorca” no es lo mismo que “chiripiroca”, que suele ser el error más común que se produce cuando se mezclan estás sílabas.

Por último, en el tercer caso más que la pronunciación lo que se pretende con este trabalenguas es que el niño distinga perfectamente las palabras “tubo” y “tuvo”. Ambas suenan igual y no hay que poner los labios de diferente forma para pronunciarlas. Sin embargo, cada una de ellas tiene un significado distinto que solo se ve si se trabaja con trabalenguas como este en el que diferencian lo que es el material del verbo. Además de los beneficios propios de estos ejemplos, otros más generales que comparten la mayoría de trabalenguas son:

  • Son muy versátiles y fácilmente combinables.
  • Ayudan al vocabulario del niño.
  • Son creativos y hacen que vuele la imaginación.
  • Mejoran la memoria.
  • Son divertidos y amenos.
  • Son didácticos y educativos.

Trabalenguas muy difíciles para todos

Los trabalenguas muy difíciles sirven para todos, tanto niños como mayores, y no solo en la parte educativa. En la sociedad estos textos están muy arraigados y suelen utilizarse con frecuencia para designar momentos o hechos. Es más, en algunos casos han servido para dar nombre a empresas o establecimientos. Sin ir más lejos, se conocen varios locales bautizados como Marichucena. Los trabalenguas forman parte de la cultura popular, son una tradición y por este motivo no solo se pasan de profesores a alumnos, también es común que se haga de abuelos a nietos o de padres a hijos. El nivel de dificultad superior a la media lleva a que todo el mundo se quiera esforzar más para repetirlos de una forma adecuada.

Vídeo con los trabalenguas más difíciles que existen:

Fuentes y referencias: