Header trabalenguas cortos

Trabalenguas cortos, dificultad en pequeñas dosis

“El anillo del llavero
no tiene llaves.
¿Quién se ha llevado las llaves
del anillo del llavero?”
“Cerezas comí,
cerezas cené.
Tantas cerezas comí,
que me encerecé.”
“Ornitorrinco, ornitorrinco,
atrévete y pega un brinco.”
“Teresa trajo las tizas
¿y cómo las tizas trajo?
Hechas trizas
las tizas trajo.”
“Un cabo le dice a otro:
-:Oiga cabo, ¿quepo?
:-Sí cabo, cabe.”
“R con r guitarra,
r con r barril,
qué rápido ruedan,
las ruedas del ferrocarril”
“Me han dicho un dicho,
que dicen que he dicho yo.
Ese dicho está mal dicho,
pues si yo lo hubiera dicho
estaría mejor dicho,
que ese dicho que dicen que dije yo.”
“Si le echa leche al café
para hacer café con leche,
para hacer leche con café,
¿qué hace falta que le eche?”

Para conseguir que los más pequeños mejoren notablemente su dicción no hay nada mejor que los trabalenguas cortos para niños. Es una buena solución con la que podrán aprender muchísimo, a la par que divertirse, puesto que las primeras veces que intenten repetir alguno de los trabalenguas como los de los ejemplos las risas estarán más que aseguradas. Aprender jugando es lo mejor que hay, aspecto por el cual los trabalenguas cortos se han vuelto tan importantes en la educación.

Las copas y los trapos

Los trabalenguas cortos tienen la ventaja de que, en muy pocas palabras, se pueden introducir fonemas que llegan a ser bastante complicados para los más pequeños. En los ejemplos de trabalenguas cortos que se han elegido se pueden ver los problemas que presentan fácilmente. Por un lado, el del trapero lo deja muy claro: el uso de la “tr” es un auténtico calvario para los pequeños, debido a que solo la “r”, ha sido catalogada como la letras más complicada de pronunciar. Se denominan palabras trabadas y sin la vibración adecuada jamás sonarán de forma correcta. Por este motivo, una de las mejores soluciones es utilizar trabalenguas cortos para niños de primaria.

En el caso de las copas, ocurre otro fenómeno que es el del anagrama. Si se observa, “poca” y “copa” contienen las mismas letras, pero en diferente orden, lo que también provoca serios problemas al pronunciarlas. Para que todo esto sea mucho más ameno, a menudo los textos vienen acompañados con imágenes que faciliten la lectura de los mismos y entretengan a los niños. Las copas de cristal suelen ser las más utilizadas para el primer ejemplo, mientras que el potro tapado con un trapo de colores llamativos es la imagen perfecta para el segundo.

Trabalenguas cortos

¿Puede haber otras versiones de estos trabalenguas cortos?

Por muy poca extensión que tengan, los trabalenguas siempre pueden tener variantes, debido a que en la comunidad hispanohablante existen numerosos dialectos que hacen que las palabras puedan variar un poco. Por ejemplo, en el caso del segundo ejemplo, en algunas ciudades de Sudamérica la palabra “trapero” es muy poco utilizada, siendo más habitual ropavejero, por lo que no es de extrañar que este trabalenguas sea diferente en estas tierras. Lo mismo ocurre en el ejemplo con la palabra “tripa”, si bien es una más común, a menudo puede cambiarse por otros sinónimos como “vientre” y de forma más popular por “barriga”.

En el caso del segundo ejemplo, aparecen dos problemas importantes. Por un lado la “mp” en la palabra “compré”, que suele ser complicado para los pequeños y por otro, los anagramas anteriormente citados. En esta ocasión, no es tan fácil encontrar variantes, ya que todas las palabras que se utilizan son mundialmente conocidas, sin embargo en algunas regiones la “copa” suele sustituirse por “copón”.

¿Son importantes los trabalenguas para mejorar la pronunciación de los fonemas?

Es evidente que los trabalenguas son fundamentales para mejorar la pronunciación de fonemas tan complicados como la “r”, pero los beneficios de estos textos cortos van mucho más allá, ya que no solo sirven para eso. En este sentido, se pueden enumerar un gran número de aportaciones que ofrecen los trabalenguas y que hacen que tanto niños como mayores puedan ir mejorando y conociendo el lenguaje de una forma más profunda.

  • Los trabalenguas cortos son los mejores compañeros para que los niños aprendan a vocalizar rápidamente sin apenas darse cuenta. Además, a medida que practican los resultados se hacen notar.
  • Otro de los beneficios es que los trabalenguas cortos son muy variados, puesto que con pocas palabras se crean textos de todo tipo. Esto ocurre ya sean más fáciles o difíciles y también existen trabalenguas para fonemas concretos, como en el ejemplo con el uso de la “r”.
  • Se utilizan con niños pequeños en su mayoría, dado que son muy útiles en el aprendizaje precoz, ya que ayudan a solventar los problemas del habla que pueden aparecer en esta primera etapa de la vida.
  • No hay que olvidar que son muy divertidos, puesto que la dificultad que presentan hace que en muchas ocasiones no se digan las palabras acertadas, lo que suele provocar ataques de risa.
  • Es un juego donde la combinación de palabras es la base para enseñarlas. Con los trabalenguas cortos el vocabulario del niño se verá más enriquecido.
  • Los trabalenguas mejorar el desarrollo del lenguaje en los pequeños y favorecen a que tengan una mayor progresión.
  • Ayudan a que los niños tengan una mayor agilidad en la lectura.
  • Son perfectos para impulsar la compresión de textos en los más pequeños.
  • Además, favorecen a que cuenten con una mayor habilidad a la hora de hablar sin dejar a un lado la dicción.

Los trabalenguas cortos en la sociedad

Aunque se crea que son los más sencillos, en realidad los trabalenguas cortos suelen ser los más complicados de elaborar. Precisamente por las pocas palabras que se usan para crear la estructura. Los que se dedican a fabricar trabalenguas de poca extensión necesitan tener una gran maestría con el lenguaje y eso se consigue haciendo uso de más trabalenguas cortos. Es cierto que este tipo de textos se han hecho muy populares y no son pocas las personas que los utilizan en su día a día para cualquier tipo de expresión.

Habitualmente los trabalenguas se utilizan como método didáctico, pero no solo son beneficiosos para los más pequeños, los adultos en su mayoría a lo largo de su vida utilizarán los trabalenguas cortos en más de una ocasión. La lástima de todo esto es que no se sabe cuándo, cómo, ni porqué aparecieron los trabalenguas, pero lo que sí es cierto es que el que los inventó tuvo una gran idea. Actualmente los trabalenguas forman parte de la cultura popular en todas las partes del mundo y son de gran ayuda para mejorar la pronunciación de los más pequeños. Por otro lado, porqué no decirlo, también ayudan a los mayores, puesto que nunca pasan de moda y siempre van a tener ese grado de dificultad, se tengan los años que se tengan.

Vídeo con los 10 mejores trabalenguas cortos:

Fuentes y referencias: